Taller Flores de Papel
Página 22 de la Edición N°010 — Foto: archivo Curacavíve
Flores
de Papel Este hermoso Taller de mujeres llamado “Flores de Papel” fue creado por Graciela Díaz Cayullan, constituido legalmente el 5 de junio de 2013. Graciela es educadora tradicional del Pueblo Mapuche y su iniciativa es ejemplo de esfuerzo y dedicación para el desarrollo de la creatividad de cada una de las participantes de este importante emprendimiento. Esta es su historia...
a iniciativa se la debemos al alcalde Juan Pablo Barros, pues él nos instó en una de las ceremonias que tuvimos en la Escuela Cuyuncaví, para crear este taller. La directora de entonces, la señora Carolina Galdamez tuvo muy buena disposición con nosotros. Eramos unas veintiocho socias trabajando en el taller. Así fue que organizamos la primera exposición de nuestro trabajo en la Escuela Cuyuncavi. Sin embargo antes de este evento, don Guillermo Barros, que en paz descanse, me llamó para ser monitora de algunos clubes de adulto mayor, él me entregó cuatro de ellos para enseñar a crear las flores de papel. Para mí fue un privilegio haber trabajado con personas adultas mayores. Estuve alrededor de dos años trabajando con ellas, después me retiré porque estaba un poquito complicada de salud por un accidente cerebro vascular. Al tiempo después pude seguir trabajando con ayuda de la Municipalidad a través de la Corporación Cultural que me invita a unos talleres de verano. ¿Graciela, y cómo aprendiste este hermoso oficio? Bueno, yo soy miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, resulta que un día estába-
mos en el taller, y llega una hermana de Santiago quien nos enseña unas técnicas en papel, unas flores. Fue tanto lo que me gustó que yo dije: esto lo tengo que aprender. Y empecé a incursionar por mis propios medios. Flor que veía yo la tomaba, la abría y la congelaba, entonces sacaba los moldes y después la armaba, fui experimentando y sacando hartos moldes. Recuerdo que don Guillermo Barros dijo: “Chiquillas ustedes tienen que estar acá en la plaza, ustedes son artesanas de nuestro pueblo” pero lamentablemente él falleció así es que no pudimos concretar el proyecto. Tampoco cerramos las alternativas, nosotras igual estamos dispuestas a dar a conocer y vender nuestros productos. ¿Dónde han expuesto sus trabajos? Hemos estado en la Fiesta de la Chicha, Día de la Madre, Feria Navideña y en exposiciones. Así hemos ido abriendo camino. Con nuestras socias nos entretenemos mucho, conversamos, nos reímos contando historias, por eso yo les digo, el taller no puede morir, por ningún motivo. El año pasado postulamos al Fosis y nos fue estupendo, obtuvimos materiales y maquinarias. Hacemos obras sociales, visitamos el hogar de ancia-
22
nos y salimos de paseo. En la Escuela N°429 tuve mi curso, enseñaba mapudungun, las tradiciones y la cultura del pueblo Mapuche. Agradecida de enseñar lo que son nuestras raíces. ¿Y quién te sigue en antigüedad en el Taller? La señora Magali Gómez Laso es una de ellas. ¿Magali qué ha significado para ti pertenecer a esta agrupación? Bueno yo estoy desde un principio con ellas. Por mi nuera supe que la señora Graciela estaba haciendo estos talleres, y empecé a venir y me ha servido mucho porque yo tuve la pérdida de un hijo, esto me ha ayudado mucho. A este taller le agradezco tanto la oportunidad que me dan de aprender. ¿Qué te hizo decidir participar del taller? La curiosidad, más que nada, y me gustó. Hemos “patiperreado” a varias partes. ¿Es difícil aprender este arte? No fíjese. Es que cuando uno tiene interés de aprender sale todo, claro, con pasión no es difícil. Las cosas que hacemos son todas bonitas, lo hacemos de forma personalizada, cada uno le pone su detalle personal.