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Cultura Edición N°010 · páginas 16, 17, 18 Público

Asombro

Página 16 de la Edición N°010 — Foto: archivo Curacavíve

Sección Especial / Entrega N°8 de 12. Auspiciada por: Jardín Infantil ACUARELA para los lectores de

Asombro

Curacavíve

Fotografías: Nibaldo Guerra

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Es el valor humano que

a diario los niños nos recuerdan a los más grandes... y es que cuando somos niños, somos capaces de contemplar en las manifestaciones más sencillas, un milagro...

...el milagro de la Vida que late en nuestro interior y en todo lo que nos rodea, desde el canto puro de un pajarito, los deslumbrantes diseños y colores de cada minúsculo animalito, hasta las nubes, que en otro momento sorprendentemente fueron mar, lluvia, nieve y el agua

que todos los días bebemos. Distraídos, la vida pasa pero no la VIVIMOS, necesitamos despertar este Valor que aunque dormido, se encuentra en todos nosotros, listo a sacarnos de la sombra de la costumbre, a la luz de lo nunca antes visto.

Para recuperar el Valor del Asombro 1. Detener la Rutina “Si no detenemos la rutina diaria, pasamos por alto el momento presente. Nuestra mente suele estar preocupada por el futuro o atada al pasado, y así perdemos de vista el ahora. Por eso necesitamos detenernos para poder apreciar lo que se nos brinda a cada momento”. Hermano David Steindl-Rast

2. Observar sin nombrar ¿Por qué le ponemos nombre a las cosas? ¿Por qué le ponemos rótulo a una flor, a una persona, a una emoción? Uno hace eso para comunicar el propio sentimiento, para describir la flor, y así sucesivamente, o para identificarse con ese sentimiento. Decimos “eso es una rosa”, la miramos rápidamente y continuamos nuestro camino. Al

darle un nombre creemos haberla comprendido; la hemos clasificado y creemos que por eso hemos comprendido el contenido total y la belleza de esa flor. Al darle un nombre a alguna cosa, la hemos puesto simplemente en una categoría, y creemos haberla comprendido; no la miramos más de cerca. Pero si no le damos un nombre, nos vemos obligados a mirarla. Es decir, nos acercamos a la flor, o a lo que fuere, en actitud nueva, con una nueva cualidad de examen; la miramos como si nunca la hubiésemos visto antes. ~Jiddu Krishnamurti

3. Contemplar sin comparar No es mejor un cisne que un pato, o una margarita que una violeta, un perro que un gato.

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“Todos hemos de aprender a amar y a ser amados incondicionalmente”. ~Elisabeth Kübler-Ross 4. Comprender que Todos somos un milagro Considerad los lirios, cómo crecen; no trabajan ni hilan; pero os digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de éstos. Y si Dios viste así la hierba del campo, que hoy es y mañana es echada al horno, ¡cuánto más hará por vosotros!

~ Jesús 5. Tomar consciencia de la impermanencia Las cosas que no duran mucho son las más hermosas: una estrella fugaz, los fuegos artificiales… ~ Thich Nhat hanh

Sección Especial / Entrega N°8 de 12.

“El momento en el que alguien presta gran atención a cualquier cosa, incluso una brizna de hierba, eso se vuelve un increíble, misterioso, magnífico e indescriptible mundo en sí mismo”.

Henry Miller

Conclusiones importantísimas a las que llegaron dos investigadores de la Universidad de Berkeley, Dacher Keltner y Craig Anderson a propósito del efecto que tiene para nuestra salud y bienestar, ir de nuevo tras el asombro en nuestras vidas. - Que el asombro y la fascinación por la belleza promuevan niveles saludables de citocinas sugiere que las cosas que hacemos para experimentar estas emociones -un paseo por la naturaleza, perderse en la música, ver arte- tiene una influencia directa sobre la salud y la esperanza de vida. - El asombro que sentimos en la naturaleza puede reducir drásticamente los síntomas del estrés postraumático, el asombro, en contraste a la alegría, el orgullo, la diversión, la satisfacción y otras emociones positivas, es la sensación más singular que impulsa la percepción general de bienestar .

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SECCIÓN AUSPICIADA POR LA CASONA DE CURACAVÍ PARA LOS LECTORES DE CURACAVÍVE

El Arte de la Fotografía

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a fotografía desde su aparición siempre ha estado asociada a los viajes. Tanto como un medio utilizado por los primeros exploradores para mostrar de forma documental la existencia de territorios desconocidos, como por el espíritu romántico que les incitaba a viajar. Mucho más allá del testimonio gráfico, el fotógrafo, debido a la manera personalizada de observar los acontecimientos puede transformar el acto fotográfico en una forma de ver y de vivir, creando una visión muy particular de las personas y las culturas de los lugares a los que viaja. Integrándonos en la historia que estamos viviendo, lograremos transmitir una descripción autobiográfica que podríamos llamar “estilo propio”. El hecho de enfrentarnos a lo desconocido, altera nuestros valores culturales de referencia, ofreciéndonos una visión mucho más intensa de esta nueva realidad. Actualmente, en la mayoría de los casos, la fotografía se ha convertido en una simple ilustración, llenando un espacio determinado en publicaciones de todo tipo, valorando su contenido exótico y convirtiéndose en un mero reclamo turístico. La duda es si uno viaja porque nos gusta la fotografía o es porque nos gusta fotografiar que viajamos. En todo caso, siempre invade una enorme curiosidad por conocer toda clase de lugares y situaciones.

Paisaje / Ansel Adams (USA)

“Para obtener imágenes de situaciones totalmente espontáneas debemos ser discretos y respetuosos y empezar a disparar pasado un tiempo desde nuestra llegada...”

Para tener un buen resultado de este reportaje es aconsejable preparar un guión gráfico de la historia que vamos a desarrollar. No se trata que seamos buenos o malos fotógrafos. Todo dependerá de la manera de enfrentarnos al tema seleccionado. Disfrutaremos mucho más del viaje viviéndolo que fotografiándolo, es decir, no debemos malgastar todo nuestro tiempo mirando a través del visor. Una norma que vale la pena conocer es la de viajar ligero

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de material fotográfico. Pero en esta situación se recomienda ser discretos y respetuosos y empezar a disparar transcurrido un tiempo desde nuestra llegada. Solo así podremos obtener imágenes de situaciones totalmente espontáneas, cotidianas que a pesar de la distancia siguen sucediendo en este preciso instante. Nada ha cambiado, apenas la luz... pero la escena seguirá representando la misma realidad. Artículo: Escenas Cotidianas Fotografía actual Josep Pedrol

Publicado originalmente en la Edición N°010 · páginas 16–18 del ejemplar impreso.
Con el apoyo de